domingo, 22 de abril de 2012
Yo
Salir, caminar. Ir y venir dos veces al día el mismo camino. Ir y venir entre los dos puntos que forman la línea. Pararme ante la luz. Dejar que el sol toque mi piel, que el aire corra por entre mi cabello. Existir allá afuera con los otros. Roces, ruido, voces, gente corriendo por la misma línea. Volver aquí, para reconocerme y recordar quién soy. Extrañarme.
jueves, 15 de marzo de 2012
La trapecista
El público expectante observaba a la trapecista columpiarse en las alturas. Ella, fijaba su vista temerosa en el piso de la pista del circo aferrada a las cuerdas de su trapecio.
Nadie sabía, ni siquiera ella, que el hipnotista de la feria cansado de sus desprecios, había sembrado en su mente el pánico a las alturas al susurrarle al oído: "La rama que cruje".
Lo que también ignoraban, es que bastaría con la rechifla del público para provocar que la trapecista cayera desde las alturas.
Nadie sabía, ni siquiera ella, que el hipnotista de la feria cansado de sus desprecios, había sembrado en su mente el pánico a las alturas al susurrarle al oído: "La rama que cruje".
Lo que también ignoraban, es que bastaría con la rechifla del público para provocar que la trapecista cayera desde las alturas.
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